2.02.2011

Dulcinea

    Y sólo me sirve el aire
    si es de tu boca...

Aferradas mis manos a tu espalda, sudada de amor. Piernas que se enredan, para perderse en curvas de alboroto. La mayor exquisitez carnal. Sumergida en tu pelo anido las ideas. Parece el tiempo llegar a su fin en cada beso. Pecho con pecho. No hay abrigos, ni hay corazas, ni hay recuerdos. Sólo el momento, hasta lo más hondo. Toda pasión materializada parece insuficiente, fugaz, es por eso que aspire a ser eterna. Palabras susurradas se vuelven reflejo de las ansias de aquello que nunca acaba. Bailar en la noche como animales, la danza más primitiva. El roce derrite la piel en riadas de miel, que fluyen. Desde la nunca hasta los pies. Nadamos además en cascadas de saliva. Melodía de respiración acompaña cada movimiento en una canción sin fin. Incluso el elogio de lo soez se convierte en las más sublimes palabras. Hasta las pestañas tiemblan, pero no importa. Ahora el éxtasis esconde el secreto de la felicidad. Elixir de la vida. Me pierdo en cada uno de tus rincones, que aún no conoces. Recorro uno por uno tus lunares, sin miedo a borrarlos.

    ...y ni si quiera lo has notado

6 comentarios:

  1. Buuff!! me encantó!!:)

    "...y ni si quiera lo has notado" aish... yo también sé lo que es eso... y es que con los sueños y la imaginación también se viven sensaciones que por momentos rozan la realidad...

    Me gustó mucho :) Un muak!

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  2. Tan bien escrito como siempre, eres mi prosita poética favorita. Eso sí, siquiera, no si quiera(mi pasado docente me traiciona).

    Besos.

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  3. Sabes cual es el paso previo a todo eso no?^^

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  4. uy, prosista, me comí la "s", desde luegooo.

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  5. qué comienzo tan bonito....
    admiradora n1ª
    maa

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